Son las 18:30hs, me acabo de levantar de mi siesta luego de la agotadora noche que pasé sacándole fotos a Falcioni para postular como “El chico del Verano”.
Los ojos se me cierran solos y no puedo caminar 3 pasos sin tropezarme con algo en mi camino, pero después de un café más negro que Anángono, ya estoy listo para ver lo que tanto ansiaba, el partido Argentina-Bolivia Sub-20.
Mi pecho se llena de argentinidad al recordar las selecciones menores con Maradona, Messi, Agüero, Funes Mori y todos los terribles monstruos que siempre soñé ser. Hoy las figuras se llaman Vietto, Melano… Nombres de cracks cada uno de ellos (?).
Empieza el partido a cancha llena, demostrando la ilusión que puede uno tener con un técnico llamado Trobbiani. El árbitro da la orden, la pelota empieza a girar y nada ocurre en ninguna de las áreas hasta que un jugador boliviano mete el primero, no tardan entonces en llegar los comentarios boludos de los relatores. Luego de esto el partido mágicamente se torna aburrido, me doy cuenta que hubiera sido mejor seguir durmiendo ya que me espera otra ardua noche realizando un especial con los goles de Trezeguet en primera.
Sigue el partido, pelota que se revienta de un lado de la cancha a otro y nada más, y por suerte se me cae el control y encuentro un documental sobre las pesuñas de las cabras que le dio sentido a mi tarde… Lamentablemente se me vuelve a caer el control y me encuentro nuevamente con el partido (El cambiar de canal es una habilidad que por ahora no controlo). Expulsan a Trobbiani y una nueva energía parece invadir la cancha, ¡No solo lo empatamos sino que lo damos vuelta! La tardenoche me encuentra con un autoestima en el aire, ¡Los chicos pueden con el que sería el rival más nefasto que clasifique al mundial! Pero, todo gran imperio llega a su fin y siempre que paró la lluvia volvió…
Penal insólito que me hace pensar que mi primito puede tener mejor nivel que el pobre pibe que tan inocentemente tocó la pelota con su brazo…
-Gooooooooooooooooooooooooooooool, Vargas de penal sentencia el 2-2
Analizo por aquí y por allá, ¿Cómo pudimos empatar? Se prende una lamparita: Vietto y Centurión entre los jugadores…
¡Con razón! No es que yo me ilusione apresuradamente con estos jugadores, ¡TODO ES CULPA DE LA MUFA DE RACING! Esa mufa por la que tardaron 35 años en salir campeón y hace 11 que no gana nada…
El caso no merece más análisis que ese, ya que como dijo el gran filósofo Cristian “El Pochi” Chavez: “Es muy fácil echarle la culpa a los jugadores, pero es mucho más fácil echarle la culpa a Racing”
Empieza el partido a cancha llena, demostrando la ilusión que puede uno tener con un técnico llamado Trobbiani. El árbitro da la orden, la pelota empieza a girar y nada ocurre en ninguna de las áreas hasta que un jugador boliviano mete el primero, no tardan entonces en llegar los comentarios boludos de los relatores. Luego de esto el partido mágicamente se torna aburrido, me doy cuenta que hubiera sido mejor seguir durmiendo ya que me espera otra ardua noche realizando un especial con los goles de Trezeguet en primera.
Sigue el partido, pelota que se revienta de un lado de la cancha a otro y nada más, y por suerte se me cae el control y encuentro un documental sobre las pesuñas de las cabras que le dio sentido a mi tarde… Lamentablemente se me vuelve a caer el control y me encuentro nuevamente con el partido (El cambiar de canal es una habilidad que por ahora no controlo). Expulsan a Trobbiani y una nueva energía parece invadir la cancha, ¡No solo lo empatamos sino que lo damos vuelta! La tardenoche me encuentra con un autoestima en el aire, ¡Los chicos pueden con el que sería el rival más nefasto que clasifique al mundial! Pero, todo gran imperio llega a su fin y siempre que paró la lluvia volvió…
Penal insólito que me hace pensar que mi primito puede tener mejor nivel que el pobre pibe que tan inocentemente tocó la pelota con su brazo…
-Gooooooooooooooooooooooooooooool, Vargas de penal sentencia el 2-2
Analizo por aquí y por allá, ¿Cómo pudimos empatar? Se prende una lamparita: Vietto y Centurión entre los jugadores…
¡Con razón! No es que yo me ilusione apresuradamente con estos jugadores, ¡TODO ES CULPA DE LA MUFA DE RACING! Esa mufa por la que tardaron 35 años en salir campeón y hace 11 que no gana nada…
El caso no merece más análisis que ese, ya que como dijo el gran filósofo Cristian “El Pochi” Chavez: “Es muy fácil echarle la culpa a los jugadores, pero es mucho más fácil echarle la culpa a Racing”